Revista de Ciencia PolŪtica
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Revista Nº15 "TEOR√ćA POL√ćTICA E HISTORIA "

Resumen

El presente trabajo  recorre los cambios en el mapa político venezolano desde la segunda presidencia de Carlos Andrés Pérez hasta la actualidad, bajo la presidencia de Hugo Chávez Frías

La intervenci√≥n de los organismos multilaterales de cr√©dito, el pacto de ‚Äúpunto fijo‚ÄĚ, la inserci√≥n de la sociedad en la pol√≠tica y su posibilidad de hacerlo, las distintas Rebeliones Populares y como teor√≠a, el llamado ‚ÄúSocialismo del Siglo XXI‚ÄĚ son los aspectos claves en los cuales se sumerge el trabajo para poder investigar tanto en t√©rminos de liderazgo, como de participaci√≥n de la sociedad en pol√≠tica, qu√© sucesos y actores determinaron el progresivo, pero a la vez abrupto traspaso de la segunda presidencia de Andr√©s P√©rez, a la creaci√≥n de, entre otras cosas, Consejos Comunales en Venezuela bajo la presidencia de Hugo Ch√°vez.

Es as√≠, que la ca√≠da del puntofijismo y las reformas del Estado, en intrincada relaci√≥n con el ‚ÄúCaracazo‚ÄĚ brindaran un marco de an√°lisis certero que permitir√° explicar el proceso llevado a cabo durante los √ļltimos a√Īos.

Abstract

This work is about political changes in Venezuela since Carlos Andrés Pérez second term up to the present under Hugo Chávez Frías presidency.

Credit multilateral organizations, ‚ÄúFixed point‚ÄĚ agreement, the possibility of interaction between society and politics, different popular revolts and a theory called ‚Äútwenty one century socialism‚ÄĚ are the mains aspects this paper focuses on in order to investigate the facts and agents that decided not only the progressive but also sudden change, considering political leadership and social participation in politics, since the end of Andr√©s P√©rez term up to the invention of communal councils, among other things, during Hugo Ch√°vez presidency.

The end of ‚ÄúFixed point agreement‚ÄĚ and state reforms in connection with ‚ÄúCaracazo‚ÄĚ bring an accurate framework of analysis that leads to explanation of the process that took place during the last years.

 

 

Reformas en el Estado, sistema de partidos y ascenso de Hugo Ch√°vez Fr√≠as en Venezuela tras el ‚ÄúCaracazo‚ÄĚ

                                                   Por: Diego Asproni*

 

 

Introducción

 

El cambio en el mapa pol√≠tico venezolano a ra√≠z de la eclosi√≥n del bipartidismo en la d√©cada del 90 es el punto de partida a nivel anal√≠tico m√°s exhaustivo para explicar las reformas de Estado venezolanas en esa √©poca. No solamente es menester ahondar y hacer hincapi√© en ese mapa pol√≠tico interno, identificando y caracterizando a los nuevos actores preponderantes en ese per√≠odo, sino que tambi√©n, los cambios en la coyuntura internacional ‚Äďy nacional- signan de trascendental importancia el andar de la d√©cada neoliberal. As√≠, la irrupci√≥n del ‚ÄúPacto de Punto Fijo‚ÄĚ y su posterior derrumbe deben ser abordadas y analizadas a la luz de las reformas de Estado que sucedieron a lo largo y ancho de Am√©rica Latina, y desde el prisma, adem√°s del gobierno de Carlos Andr√©s P√©rez, sin dejar de lado, las implicancias del Caracazo.

El objetivo de este trabajo es analizar la intrincada ligaz√≥n entre el ‚ÄúPacto de Punto Fijo‚ÄĚ, y su implosi√≥n durante la d√©cada del 90‚Äô en manos del ‚Äúcaracazo‚ÄĚ. En segundo lugar, y desagregado de √©l, analizar la relevancia de los nuevos actores en el mapa pol√≠tico venezolano, para arribar luego, a diversas ‚Äúproblem√°ticas‚ÄĚ y consideraciones sobre la aparici√≥n del PSUV y el gobierno de Hugo Chavez Fr√≠as.

 

 

Planteo del problema:

Durante la d√©cada neoliberal, el Estado, las reglas de juego, los actores pol√≠ticos y la arena pol√≠tica en general ha vivido grandes cambios en Venezuela, es por esto que nos preguntamos: ¬ŅQu√© papel jug√≥ la reforma del Estado que se despleg√≥ a lo largo y ancho de Am√©rica Latina en el derrumbe del ‚ÄúPacto de Punto Fijo? ¬ŅQu√© repercusiones tuvo a nivel pol√≠tico-social la intervenci√≥n de los organismos multilaterales de cr√©dito? ¬ŅCu√°l fue el rol del gobierno de Carlos Andr√©s P√©rez? Desde esta perspectiva, ¬ŅQue signific√≥ el Caracazo?

Siguiendo con el segundo objetivo planteado, se debe indagar ¬ŅQu√© implicancias tiene la rebeli√≥n c√≠vico-militar de febrero de 1992? ¬ŅC√≥mo entender la figura de Ch√°vez en este per√≠odo signado por gobiernos neoliberales?

Como punto final ‚Äďy no por ello menos importante- a intentar comprender en este sistema de problemas, buscaremos responder si representa el gobierno de Chavez las caracter√≠sticas del ‚Äúneopopulismo‚ÄĚ o si por el contrario, busca diferenciarse de distintas experiencias catalogadas dentro de ese marco conceptual en Am√©rica Latina.

 

El puntofijismo, su ruptura y relaci√≥n con la d√©cada del 90¬īser√° tratada desde autores como¬† Gonz√°lez Fuentes, Jos√© Molina, Rivas Leone, Roberto Castel, entre otros. Por otra parte, Miguel Mazzeo, Modesto Guerrero, Atilio Bor√≥n, y Chavez como fuente directa, aportaran para una lectura en clave del proceso bolivariano durante el per√≠odo tratado.

En un nivel de lectura de la arena política en un sentido amplio en Venezuela, nos apoyaremos en textos de Abal Medina, Thwaites Rey,  y nuevamente Atilio Borón, entre otros.

 

· El bipartidismo en Venezuela:  El Pacto de Punto Fijo

 

Este apartado tiene como intenci√≥n sistematizar, a grandes rasgos, las principales caracter√≠sticas del bipartidismo entre Acci√≥n Democr√°tica (AD) y COPEI vislumbrando ¬†c√≥mo lo que distintos autores han llamado el ‚Äúesp√≠ritu 23 de enero‚ÄĚ ha influido de manera trascendental en la vida pol√≠tica venezolana a partir de 1958.

Vale decir en este apartado, que adem√°s de R√≥mulo Betancourt (AD) y Rafael Caldera, el Pacto de Punto Fijo fue firmado tambi√©n por la Uni√≥n Republicana Democr√°tica, encarnada en J√≥vito Villalba. Entonces, dicho pacto compromet√≠a a los firmantes a ‚Äúasegurar la estabilidad del r√©gimen naciente, manteniendo una estrategia cooperativa para resolver los problemas relacionados con la gobernabilidad, y respetando los resultados de los comicios, como base de la alternabilidad pol√≠tica‚ÄĚ1 [1] . Ahora bien, si bien es cierto que la URD ten√≠a presencia en ese pacto, debido a la correlaci√≥n de fuerzas existente en ese momento, el mismo se basaba mayoritariamente entre AD y COPEI, sumando tambi√©n, a otros actores, extra-partidarios, -pero no por eso con poca influencia, como ser el sector empresarial -a trav√©s de Fedecamaras-, la mayor organizaci√≥n de los trabajadores v√≠a la CTV, las fuerzas armadas y la Iglesia.

Intelectuales como Jos√© Molina plantean que entre 1958 y 1973 el sistema de partidos presenta una gran inestabilidad electoral, lo que permite entonces, caracterizarlo como d√©bilmente institucionalizado. Al decir de este autor, durante este periodo surgen y desaparecen con rapidez nuevos grupos pol√≠ticos, aunque el principal eje de confrontaci√≥n pol√≠tica sigue siendo entre AD-COPEI. ¬†Jos√© Molina remarca, adem√°s, un elevado n√ļmero de volatilidad electoral, que tiene influencia, justamente en esa d√©bil institucionalizaci√≥n que se observa a lo largo de este periodo.

Ahora bien, el periodo siguiente, que comprendido desde 1973 a 1993 es caracterizado por Molina como de un bipartidismo atenuado, ya que la distancia ideol√≥gica entre las principales fuerzas pol√≠ticas mencionadas anteriormente (AD-COPEI) es poca, tendiendo a coincidir y situarse, dentro de una l√≠nea trazada, en el espacio de la centro-derecha. Es interesante destacar que, para el autor, la legitimidad de los partidos como tales ‚Äúcomienza a declinar progresivamente a partir del inicio de la crisis econ√≥mica producida por la aguda reducci√≥n del ingreso petrolero a comienzos de los a√Īos ochenta, la incapacidad de los gobiernos para atenuar sus efectos sobre la poblaci√≥n, la insatisfacci√≥n creciente de esta y su cada vez mayor conciencia de la corrupci√≥n y el clientelismo‚ÄĚ [2] .

Hacia 1993 se revela, seg√ļn trabaj√≥ Sonia Gonzalez Fuentes, una fase de dealingment a ra√≠z de la erosi√≥n de los v√≠nculos partidistas: se da un menor impacto en la identificaci√≥n partidaria, perdiendo lealtad pol√≠tica a la luz de la convergencia centro-derechista, ya que gracias ‚Äďpor culpa- de ello, quienes se identifican con AD y COPEI son m√°s susceptibles de traicionar a sus partidos‚ÄĚ [3] . Esto se traduce, por deducci√≥n, en la suplantaci√≥n de los v√≠nculos partidistas como factor de decisi√≥n del voto por la evaluaci√≥n personal de los candidatos o del estado de la econom√≠a. Es entonces, que observaremos ¬†m√°s a fondo las variables socio-econ√≥micas de este per√≠odo, para ver si estas influyen en el cambio del mapa pol√≠tico y, por supuesto, de qu√© forma lo hacen.

 

¬∑       Carlos Andr√©s P√©rez: su segundo gobierno

El texto de M. Victoria Murillo llamado ‚ÄúDel populismo al neoliberalismo: sindicatos y reformas de mercado en Am√©rica Latina‚ÄĚ resulta muy claro respecto al giro que Carlos Andr√©s P√©rez da ni bien llega a su segundo mandato. Durante su primer periodo de gobierno, en los a√Īos ¬ī70, P√©rez hab√≠a extendido la intervenci√≥n estatal, reglamentando salarios m√≠nimos y regularizando los despidos. De ah√≠ que el viraje de este haya sorprendido tanto a la oposici√≥n como a sus propios seguidores cuando en febrero de 1989, tras asumir el gobierno por segunda vez, anuncie una liberalizaci√≥n comercial regada de ajustes macroecon√≥micos y reformas estructurales del Estado, estableciendo una sinton√≠a con el periodo que se viv√≠a a lo largo de Latinoam√©rica.

Ahora bien, el caso venezolano muestra un contrapunto que Murillo deja a la clara respecto a la respuesta por parte de los aliados sindicales: en Argentina y M√©xico las principales confederaciones de trabajadores (CGT y CTM, respectivamente) apoyaron los planes de reforma estructural. La Central de Trabajadores Venezolanos (CTV), controlada por AD, ‚Äúrespondi√≥ a este cambio de pol√≠tica organizando la primera huelga general de la historia de Venezuela, seguida por una serie de manifestaciones y otras huelgas que boicotearon muchas de las reformas de P√©rez en el sector social y laboral‚ÄĚ [4] .

El análisis que la autora da a raíz de esta convocatoria general, resulta muy interesante al observar que tras los anuncios de Pérez sobre las reformas estructurales se produjeron disturbios urbanos, que demostraron claramente una insatisfacción generalizada por parte de la población. Así, los dirigentes sindicales de AD convocaron a dicha huelga por el temor que les generaba perder el control de la CTV en manos de los partidos de oposición que rechazaban abiertamente las reformas proclamadas. De esta manera, se produjo, sin más, una tensión entre la lealtad al partido y la supervivencia de los lideres, que tuvo como resultado la división de los dirigentes sindicales de AD, entre los provenientes de la CTV, favorables a la huelga, y quienes poseían cargos designados en el partido, que se oponían a la movilización.

 

¬∑       Del 27 de Febrero al MBR 200 durante los ‚Äúrecortes‚ÄĚ del Estado

 

o   Caracazo

 

Al igual que este apartado dentro del presente trabajo, el 27 de Febrero de 1989 tambi√©n fue un quiebre dentro de la vida pol√≠tica y social del pueblo venezolano, este no fue un d√≠a m√°s en la vida del pa√≠s. Aquella ma√Īana, tras conocerse un excesivo aumento del combustible y del transporte p√ļblico, entre otras exigencias del FMI, hubo una instant√°nea rebeli√≥n cristalizada masivos saqueos en las principales ciudades del pa√≠s ‚Äďpor esto mismo, hay quienes consideran(mos) lo restrictivo e incorrecto del t√©rmino ‚ÄúCaracazo‚ÄĚ ya que no refleja la real extensi√≥n de las manifestaciones a lo largo y ancho del pa√≠s-. Entonces, la ‚Äúdisciplina‚ÄĚ y la ‚Äúseguridad‚ÄĚ se hicieron presentes: el toque de queda fue establecido por el gobierno y, ordeno una sangrienta represi√≥n cuyo resultado fue el asesinato de m√°s de 500 personas, de aquellos sin voz, de mayor√≠a pobre que se hab√≠an hecho escuchar; para el gobierno no era necesario ahorrar sangre.

¬ŅEn que se basaba el programa firmado por el gobierno de Carlos Andr√©s P√©rez para obtener casi 5.000 millones de d√≥lares por parte de organismos multilaterales? Pues bien, ‚Äúaquel paquetazo inclu√≠a las siguientes medidas: la decisi√≥n de acudir al Fondo Monetario Internacional y someterse a un programa bajo supervisi√≥n de ese organismo con el fin de obtener aproximadamente US$  4.500.000.000.000 en los 3 a√Īos siguientes; la liberaci√≥n de las tasas de inter√©s activas y pasivas en todo el sistema financiero hasta un tope temporal fijado en alrededor del 30%; unificaci√≥n cambiaria con la eliminaci√≥n de la tasa de cambio preferencial; determinaci√≥n de la tasa de cambio en el mercado libre de divisas y realizaci√≥n de todas las transacciones con el exterior a la nueva tasa flotante; liberaci√≥n de los precios de todos los productos a excepci√≥n de 18 reglones de la cesta b√°sica; incremento gradual de las tarifas de servicios p√ļblicos como tel√©fono, agua, electricidad y gas dom√©stico y sinceraci√≥n general de precios de las empresas p√ļblicas; aumento anual en el mercado nacional durante 3 a√Īos de los precios de productos derivados del petr√≥leo, con un primer aumento promedio del 100% en el precio de la gasolina; aumento inicial de las tarifas del transporte p√ļblico en un 30%; aumento de sueldos en la administraci√≥n p√ļblica central entre el 5 y el 30% e incremento del salario m√≠nimo a Bs. 4.000 en el √°rea urbana y a Bs. 2.500 en el √°rea rural; racionalizaci√≥n y eliminaci√≥n progresiva de los aranceles a la importaci√≥n; reducci√≥n del d√©ficit fiscal a no m√°s del 4% del producto territorial bruto (PTB) y congelaci√≥n de cargos en la administraci√≥n p√ļblica‚ÄĚ [5] .

Antes de mencionarlo en t√©rminos formales, podr√≠amos decir, en otras palabras, que la concepci√≥n de ‚Äúreformas del estado‚ÄĚ oculta una pol√≠tica mucho m√°s siniestra: recorte del presupuesto p√ļblico, despido masivo de funcionarios del Estado, y recorte de los derechos laborales [6] .

Concretamente:

  • Someterse a un programa bajo supervisi√≥n del Fondo Monetario Internacional con el fin de obtener aproximadamente 4 mil 500 millones de d√≥lares en los 3 a√Īos siguientes.
  • Liberaci√≥n de las tasas de inter√©s activas y pasivas en todo el sistema financiero hasta un tope temporal fijado en alrededor del 30%.
  • Unificaci√≥n cambiaria con la eliminaci√≥n de la tasa de cambio preferencial.
  • Determinaci√≥n de la tasa de cambio en el mercado libre de divisas y realizaci√≥n de todas las transacciones con el exterior a la nueva tasa flotante.
  • Liberaci√≥n de los precios de todos los productos a excepci√≥n de 18 renglones de la cesta b√°sica.
  • Anuncio del incremento no inmediato, sino gradual de las tarifas de servicios p√ļblicos como tel√©fono, agua potable, electricidad y gas dom√©stico.
  • Aumento anual en el mercado nacional durante 3 a√Īos de los precios de productos derivados del petr√≥leo, con un primer aumento promedio del 100% en el precio de la gasolina.
  • Aumento inicial de las tarifas del transporte p√ļblico en un 30%.
  • Aumento de sueldos en la administraci√≥n p√ļblica central entre el 5 y el 30% e incremento del salario m√≠nimo.
  • Eliminaci√≥n progresiva de los aranceles a la importaci√≥n.
  • Reducci√≥n del d√©ficit fiscal a no m√°s del 4% del producto territorial bruto.
  • Congelaci√≥n de cargos en la administraci√≥n p√ļblica [7] .

 

Estos puntos reflejan a las claras el programa con el cual los organismos multilaterales de cr√©dito vinieron a imponer condiciones a los pa√≠ses que nos encontramos bajo el sur del r√≠o Bravo. Para dar cuenta de eso, basta con observar el informe del Banco Mundial (BM) de nombre ‚ÄúAm√©rica Latina y el Caribe: Diez a√Īos despu√©s de la crisis de la deuda‚ÄĚ. All√≠ se habla de un nuevo modelo basado en la orientaci√≥n hacia el mercado y de la generaci√≥n de un nuevo consenso que implicar√≠a la apertura del comercio y la menor participaci√≥n del Estado en la econom√≠a, entre otros, con el fin de ‚Äúaliviar‚ÄĚ la pobreza. No obstante, es en ese mismo informe donde el BM explica que esas reformas, en algunos pa√≠ses han sido lentas y vacilantes. Tal es el caso de Guatemala y Venezuela que debido a ‚Äúproblemas pol√≠ticos‚ÄĚ, le han plasmado incertidumbre a los procesos de reforma. Ahora bien, lo que el BM jam√°s va a decir, es que son estos mismos ‚Äúproblemas pol√≠ticos‚ÄĚ los que provocado el despertar del pueblo venezolano, lo que le ha otorgado voz a los eternamente silenciados.

Asi, el ‚Äúcaracazo‚ÄĚ fue el primer gran sacud√≥n que sufri√≥ el puntofijismo en Venezuela, puesto que salieron a la calle aquellos actores sociales, silenciados y oprimidos que no se sent√≠an representados por ninguna de las opciones pre configuradas por ese pacto.

 

o   MBR 200

 

El 4 de febrero de 1992 explot√≥ una rebeli√≥n c√≠vico-militar comandada por √©l, en ese momento coronel Hugo Ch√°vez Fr√≠as: es este el principal ‚Äúproblema pol√≠tico‚ÄĚ al que se hac√≠a menci√≥n anteriormente en el apartado del Banco Mundial. En palabras de Ch√°vez, ¬†‚Äúla protesta popular se desat√≥ cuando el pueblo se dio cuenta que un grupo de militares estaba junto a √©l. En ese momento el pueblo pas√≥ de esa situaci√≥n en ebullici√≥n reprimida a una etapa de expansi√≥n explosiva. Esa rebeli√≥n militar fue, creo, la m√°s grande de la historia venezolana‚ÄĚ [8]

La importancia que remarca Chávez en su alocución se condice más con el peso cualitativo que cuantitativo del despliegue, ya que se movilizaron sólo 6 mil hombres (es decir, el 10% de los efectivos), pero que pudieron producir combates simultáneos en el Palacio de Miraflores, la Residencia Presidencial la Casona, y en otras ciudades como Valencia, Maracay y Maracaibo. Sin embargo, hay que remarcar que la ausencia sin previo aviso de La Causa R, importante desprendimiento del Partido Comunista Venezolano (PCV) que venía trabajando los preparativos del levantamiento, significó un duro golpe para Chávez y los rebeldes, quienes decidieron rendir las armas rápidamente.

No había otra salida, el destino ya estaba marcado y la prisión los esperaba. Allí el Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR-200) se fortaleció notoriamente, a tal punto que, tanto Caldera, como Causa R buscaron capitalizar la Rebelión de la madrugada del 4 de febrero. Se debe a que mientras en el Congreso Nacional, todos los oradores censuraban los sucesos del 4 de febrero, Caldera buscaba mostrarse crítico con el cuadro de la situación, viendo al movimiento militar como consecuencia de un deterioro del régimen democrático. Por su parte, la Causa R, comenzaba a manejar la prisión de los insurrectos como un botín propio, haciendo lobby para que estos puedan candidatearse en las elecciones de diciembre de 1993.

Para ese entonces Carlos Andr√©s P√©rez hab√≠a salido de la presidencia acusado de corrupci√≥n, asumiendo fugazmente en su lugar Ram√≥n Vel√°squez. Asi, las elecciones de ese fin de a√Īo toman una trascendental importancia, ya que el panorama electoral se encontraba totalmente abierto e impredecible. Ante esto, el MBR-200 planteo la abstenci√≥n activa, que se resum√≠a en tres consignas: ‚Äúno a los partidos, no a las elecciones, si a la propuesta alternativa de constituyente popular‚ÄĚ [9] . M√°s all√° de la elevada abstenci√≥n que se visualiz√≥, Caldera ‚Äďex COPEI y candidato de Convergencia- result√≥ electo presidente, tras lo cual se decret√≥ la liberaci√≥n indultado de Ch√°vez y los suyos

Una vez recobrada la libertad, recorri√≥ el pa√≠s planteando la necesidad de la Constituyente, logrando as√≠ una maduraci√≥n de esta idea. Durante 1994 y 1995, el MBR-200 se propuso no dejar de ir a ninguna ciudad, pueblo, barrio, o campamento, lo que termin√≥ provocando la conformaci√≥n de coordinadoras locales y regionales. Agrega Chavez tambi√©n, en la entrevista que le hace Marta Harnecker que ‚Äúcomenzaron a aparecer experiencias incipientes aun en aquellos tiempos. De ah√≠ viene la idea de los comit√©s bolivarianos, de los comit√©s constituyentes (...) nuestra estrategia hab√≠a sido bien estudiada. Y dentro de ella siempre estuvo presente la necesidad de buscar esos contactos con movimientos de izquierda en Venezuela‚ÄĚ [10]

A la hora de optar por una ventana táctica dentro de un plano estratégico diversas contradicciones se dieron dentro del MBR 200 sobre la pertinencia o no de que Chávez fuera candidato. La táctica: presentarse a elecciones. La estrategia: la convocatoria a la Asamblea Constituyente. Esta claridad estratégica resolvió contradicciones y, sumado a ello, durante ese periodo se realizaron más de un centenar de consultas que dieron una gran aceptación a su candidatura.

 

  • Democracia participativa: una nueva constituci√≥n.

 

    • ¬ŅDemocracia participativa o ‚Äúhiperpresidencialismo‚ÄĚ? La destrucci√≥n de un mito.

 

La llegada al gobierno de Hugo Ch√°vez Fr√≠as signific√≥ el primer golpe certero al neoliberalismo en su fase ‚Äúinstitucional‚ÄĚ en Am√©rica Latina, justo en el momento de mayor auge del mismo en la regi√≥n. Es cierto que existen antecedentes como pueden ser la revuelta antiglobalizaci√≥n de Seattle el levantamiento zapatista de 1994, pero lo cierto es que solo la elecci√≥n de Ch√°vez fue una victoria en el mismo juego que el Norte propon√≠a: el de la democracia liberal.

As√≠, y como se mencion√≥ anteriormente, su propuesta m√°s reiterada en su campa√Īa fue de la necesidad de convocar a un proceso constituyente para refundar el pa√≠s, buscando entonces abandonar el modelo de democracia liberal representativa, buscando instalar un modelo de democracia participativa, buscando el protagonismo del pueblo.

87,75% fue el categ√≥rico resultado positivo del refer√©ndum consultivo sobre convocar a una Asamblea Nacional Constituyente. As√≠, obtuvo tambi√©n un elevado porcentaje de apoyo a sus candidatos para integrar dicha Asamblea, teniendo entonces el gobierno la posibilidad de dise√Īar un modelo constitucional de democracia participativa.

No obstante, hay que aclarar, que el nuevo modelo político que surge tras la reforma constitucional no reemplaza al modelo de democracia liberal, sino que la complementa con diversas modalidades de participación. Es necesario entonces analizar este límite y también marcar la importancia y relevancia de los mecanismos de participación que si contempla el nuevo texto, en contraposición con la Constitución del 61, heredera del pacto puntofijista.

‚ÄúLa participaci√≥n del pueblo en la formaci√≥n, ejecuci√≥n y control de la gesti√≥n p√ļblica es el medio necesario para lograr el protagonismo que garantice su completo desarrollo, tanto individual como colectivo. Es obligaci√≥n del Estado y deber de la sociedad facilitar la generaci√≥n de las condiciones m√°s favorables para su pr√°ctica‚ÄĚ [11] Reza el articulo 62 de la constituci√≥n venezolana, quien obliga al Estado a facilitar la generaci√≥n de condiciones para que el pueblo se haga protagonista.

En el mismo sentido, el artículo 70 se encarga de plantear las distintas formas de participación:

‚ÄúSon medios de participaci√≥n y protagonismo del pueblo en ejercicio de su soberan√≠a, en lo pol√≠tico: la elecci√≥n de cargos p√ļblicos, el referendo, la consulta popular, la revocaci√≥n del¬† mandato, las iniciativas legislativa, constitucional y constituyente, el cabildo abierto y la asamblea de ciudadanos y ciudadanas cuyas decisiones ser√°n de car√°cter vinculante, entre otros; y en lo social y econ√≥mico: las instancias de atenci√≥n ciudadana, la autogesti√≥n, la cogesti√≥n, las cooperativas en todas sus formas incluyendo las de car√°cter financiero, las cajas de ahorro, la empresa comunitaria y dem√°s formas asociativas guiadas por los valores de la mutua cooperaci√≥n y la solidaridad.

¬†La ley establecer√° las condiciones para¬† el efectivo funcionamiento de los medios de participaci√≥n previstos en este art√≠culo.‚ÄĚ [12]

Como importante novedad, también el articulo 72 plantea que

 “todos los cargos y magistraturas de elección popular son revocables.

Transcurrida la mitad del per√≠odo para el¬† cual fue elegido el funcionario o funcionaria, un n√ļmero no menor del veinte por ciento de los electores o electoras inscritos en la correspondiente circunscripci√≥n podr√° solicitar la convocatoria de un referendo para revocar su mandato. Cuando igual o mayor n√ļmero de electores o electoras que eligieron al funcionario o funcionaria hubieren votado a favor de la revocaci√≥n, siempre que

haya concurrido al referendo un n√ļmero de electores o electoras igual o superior al veinticinco por ciento de¬† los electores o electoras inscritos o inscritas, se considerar√° revocado su mandato y se proceder√° de inmediato a cubrir la falta absoluta conforme a lo dispuesto en esta Constituci√≥n y en la ley.

La revocación del mandato para los cuerpos colegiados se realizará de acuerdo con lo que establezca la ley.

Durante el per√≠odo para el cual fue elegido el funcionario o funcionaria no podr√° hacerse m√°s de una solicitud de revocaci√≥n de su mandato‚ÄĚ [13]

A la vista queda la importancia, en un sentido democratizador, que surge de la posibilidad de establecer por ejemplo, refer√©ndums populares y la posibilidad de revocatoria de mandatos de todos los cargos de elecci√≥n popular,, siendo este un hecho in√©dito. Siendo el mismo Ch√°vez quien en el a√Īo 2004, fue sometido a dicha elecci√≥n de revocatoria de mandato, tras los intentos de desestabilizaci√≥n que la derecha le asest√≥. Las urnas lo dieron victorioso nuevamente, tal como sucedi√≥ en 14 de las 15 elecciones que disput√≥ en los √ļltimos 11 a√Īos.

Ahora bien, distintos autores caracterizan el primer periodo de Ch√°vez al mando del gobierno dentro de un clivaje dentro de la oposici√≥n democracia de partidos ‚Äď democracia plebiscitaria. As√≠, permiten argumentar que la construcci√≥n de la democracia plebiscitaria, retorna ‚Äďte√≥ricamente- el liderazgo personalista, basando sus argumentos en los distintos neopopulismos [14] realmente existentes en varios pa√≠ses: Bucaram en Ecuador, Menem en Argentina y Fujimori en Per√ļ.

¬†Ahora bien, no es justificable que este periodo de Ch√°vez al mando del Ejecutivo pueda ser equiparable a fen√≥menos como los de Fujimori o Carlos Menem por varias razones. En primer lugar, la orientaci√≥n ideol√≥gica dista de ser similar m√°s all√° de intentar etiquetarlos bajo el mismo r√≥tulo, como es el caso del neopopulismo. Pero, m√°s all√° de eso, mediante la Constituci√≥n del a√Īo 1999 se introduce un articulado que termina por privilegiar no una forma meramente plebiscitaria sino que apuesta verdaderamente a lograr una mayor participaci√≥n popular. [15]

Por otra parte, la creaci√≥n de las misiones por parte del Ejecutivo en simult√°neo con la reforma muestra como se busca responder a los principales problemas sociales sin tener que esperar cambios administrativos de fondo [16] . Esto es bueno remarcarlo para no terminar haciendo una ‚Äúfetichizaci√≥n‚ÄĚ de las instituciones cuando hay necesidades acuciantes en la poblaci√≥n, a la vez de evitar un p√°rate de las mismas por cuestiones burocr√°ticas a nivel estatal. De ah√≠ que se busquen programas que brinden respuestas urgentes a necesidades como la alfabetizaci√≥n, el apoyo a estudiantes secundarios y universitarios, la atenci√≥n medica primaria, la generaci√≥n de empleo o la entrega de tierras a los campesinos, creando as√≠, las Misiones Robinson, Ribas, Sucre, Barrio Adentro, Vuelvan Caras y Zamora, respectivamente.

Entonces, ¬Ņpuede compararse el ‚Äúneopopulismo‚ÄĚ de Menem, que rif√≥ las empresas estatales sin transparencia alguna y bajo sospechas de corrupci√≥n, con la participaci√≥n popular permanente que impulsa el ‚Äúneopopulista‚ÄĚ de Ch√°vez? ¬ŅQu√© tipo de ‚Äúhiperpresidencialismo‚ÄĚ es el que omite su estructura estatal para dar nacimiento a misiones sociales no focalizadas que garanticen las necesidades b√°sicas de la poblaci√≥n? ¬ŅSe condice el neopopulismo o hiperpresidencialismo, con la posibilidad de revocaci√≥n de mandato y la b√ļsqueda constante mediante acciones y ‚Äúgui√Īos‚ÄĚ de una participaci√≥n del pueblo que lo supere, por caso, a √©l mismo?

Desde esta perspectiva, no hay teoría que resista, y con esto, se derriba un mito, y, detrás de estas teorías desfasadas y de la caída del mito, solo queda ideología, ni más ni menos.

 

    • Entre ‚Äúlo pol√≠tico‚ÄĚ y la ‚Äúlibertad econ√≥mica‚ÄĚ

 

 

El art√≠culo 302 de la Constituci√≥n del a√Īo 1999 es de suma importancia a la hora de repensar la pol√≠tica estatal respecto a la llamada ‚Äúlibertad econ√≥mica‚ÄĚ y los alcances de la misma. ¬†Este mismo reza que ‚Äúel Estado se reserva, mediante la ley org√°nica respectiva, y por razones de conveniencia nacional, la actividad petrolera y otras industrias, explotaciones, servicios y bienes de inter√©s p√ļblico y de car√°cter estrat√©gico. El Estado promover√° la manufactura nacional de materias primas provenientes de la explotaci√≥n de los recursos naturales no renovables, con el fin de asimilar, crear e innovar tecnolog√≠as, generar empleo y crecimiento econ√≥mico, y crear riqueza y bienestar para el pueblo‚ÄĚ [17]

La importancia del mismo reside a la luz de los hechos acontecidos en los √ļltimos a√Īos, y tambi√©n en la coyuntura regional en la cual se introdujo este articulado. En los √ļltimos a√Īos se puede visualizar la nacionalizaci√≥n de sectores claves de la econom√≠a venezolana, buscando lograr un ‚Äúdesarrollo aut√≥nomo‚ÄĚ a nivel econ√≥mico. As√≠, pueden diferenciarse dos olas de nacionalizaciones durante los mandatos de Ch√°vez: una primera orientada al sector de servicios, y una segunda centrada en sectores de la producci√≥n como la siderurgia (Sidor), las cementeras y las usinas l√°cteas.

Esto contrasta y derriba los argumentos que intentan especular, alegando que no hubo una propuesta integral de modelo de desarrollo ni una pol√≠tica econ√≥mica consistente. A√ļn m√°s, ¬†en consonancia a la radicalizaci√≥n del proceso se dio tambi√©n un cambio en cuanto a la orientaci√≥n econ√≥mica, tomando como eje nodal lo propuesto en la Reforma Constitucional del 99, pero orient√°ndolo de acuerdo a las necesidades b√°sicas de la poblaci√≥n de all√≠ en m√°s.

En ese sentido, Mabel Thwaites Rey analiza los alcances de la pol√≠tica neoliberal, que se contrapone indudablemente al articulado que se ha analizado anteriormente. Siguiendo con su argumento, dentro de la visi√≥n neoliberal ‚Äúel radio de acci√≥n de lo pol√≠tico deber√≠a limitarse a lo m√≠nimo indispensable, dejando libres a las fuerzas de mercado para que organicen a la sociedad conforme a un √≥ptimo social que resultar√°, precisamente, de ese libre juego‚ÄĚ [18]

As√≠, y teniendo en cuenta la ant√≠tesis que respecto al paradigma neoliberal configura Venezuela desde 1998 a esta parte, resultan llamativas conclusiones como las de por ejemplo, Jos√© Antonio Rivas Leone en su libro ‚ÄúTransformaciones y crisis de los partidos pol√≠ticos. La nueva configuraci√≥n del sistema de partidos en Venezuela‚ÄĚ, donde plantea que el¬† ‚Äúneopopulismo‚ÄĚ venezolano va de la mano de un pragmatismo desideologizado. De ah√≠ que pueda decir cosas como que que ‚Äúla antipol√≠tica y los outsiders representan el mesianismo, el neopopulismo, la democracia plebiscitaria, el autoritarismo e incluso la anarqu√≠a al prescindir de organizaciones estables, fuertes y disciplinadas, as√≠ como tambi√©n no contar con programas pol√≠ticos, sociales y econ√≥micos. Por consiguiente, la alternativa viable para nuestras democracias, frente al avance de la antipol√≠tica y otras tendencias, es precisamente el imperante ¬®reforzamiento de la sociedad pol√≠tica¬® a trav√©s de los partidos pol√≠ticos; por supuesto, dicha tarea implica su reinserci√≥n y redimensi√≥n como actores centrales de la lucha democr√°tica‚ÄĚ [19]

Cabe entonces, preguntarse si no es extra√Īo caracterizar como ‚Äúantipol√≠ticos‚ÄĚ a actores que se propon√≠an ampliar el radio de acci√≥n de ‚Äúlo pol√≠tico‚ÄĚ. Desde este punto entonces, ¬ŅC√≥mo es posible explicar la conformaci√≥n del Partido Socialista Unido Venezolano?

 

  • PSUV: Nuevo sistema de partidos

 

La simplificaci√≥n (in)pertinente es sencilla: si el ‚Äúcaracazo‚ÄĚ fue el primer sacud√≥n al puntofijismo, la llegada de Ch√°vez al gobierno es la cristalizaci√≥n de su ruptura y, terminada de consolidar con la conformaci√≥n del PSUV.

La conformación del Partido Socialista Unido Venezolano, rompe de raíz concepciones sobre los nuevos partidos, y la crisis de los partidos políticos, quienes alegan que estos nuevos partidos, a pesar del basto apoyo popular que tienen, no logran consolidarse organizativamente y fracasan en la construcción de lealtades partidarias duraderas, están mirando otra realidad, o pagan cualquier precio tratando de lograr que la realidad encuadre dentro de la teoría, y ya lo sabemos, si los hechos no encuadran dentro de la teoría, tanto peor para los hechos. El PSUV, que cuenta con más de 7.000.000 de miembros constituye algo novedoso en Venezuela, y tal vez por eso, difícil de teorizar. Lo cierto es que es el primer partido que se afirma verdaderamente tras la caída de AD-COPEI, tanto a nivel interno, como a la vista de los otros actores políticos. La reciente conformación de las denominadas patrullas de trabajadores en reemplazo de los antiguos batallones demuestra precisamente que la organización se fortalece.

Ahora bien, historiando un poco, la creaci√≥n del PSUV se da como un anhelo hacia finales de 2006, tras ganar el chavismo las elecciones presidenciales de diciembre de ese a√Īo. Para ese entonces, Ch√°vez llam√≥ a aquellas agrupaciones que lo respaldaban a dejar de lado los colores y las siglas, ya que ‚Äúpartido unido es lo que requiere la revoluci√≥n, no una sopa de letras, con lo cual estar√≠amos cay√©ndonos a mentiras y enga√Īando al pueblo‚ÄĚ [20]

Asi, la primera prueba de fuego se dio con el intento de Reforma Constitucional de fines de 2007, lo que constituy√≥ la primera -y √ļnica- derrota de Ch√°vez del 98 a esta parte. Propon√≠a no s√≥lo una intervenci√≥n estatal a nivel econ√≥mico, sino que establec√≠a por ley nuevas clasificaciones de propiedad adem√°s de la privada, como ser la p√ļblica, social, colectiva y mixta -articulo 115-.

Más allá de la derrota puntual, que mereció diversas, el PSUV siguió su camino organizándose en más de 22 mil batallones a lo largo y a lo ancho del país.

 

  • Socialismo del Siglo XXI

 

‚ÄúLa primera cuesti√≥n que uno tiene que plantearse en relaci√≥n al socialismo del siglo XXI, al socialismo bolivariano, es que es una reacci√≥n en contra de lo que se hac√≠a en los a√Īos 80 y 90, supuestamente sin otra alternativa. O bien adopt√°bamos los principios del neoliberalismo y asum√≠amos los costos amargos pero necesarios de una medicina que luego iba a producir efectos ben√©ficos. O, de lo contrario, nos ir√≠amos a sumir en la m√°s profunda de todas las crisis‚ÄĚ [21]

¬†En este apartado es interesante la reflexi√≥n que Modesto Guerrero, asesor de la embajada venezolana en Buenos Aires realiza, para ponerlo en tensi√≥n con el supuesto neopopulismo, o simplemente populismo a secas. Argumenta que su estad√≠a en el poder y reelecciones no ahogan el desarrollo del poder popular, ya que ese mismo Poder Popular, tiene una vida propia, relacionada si con el mismo Ch√°vez, pero a la vez con otras mediaciones y con una din√°mica propia bastante independiente, y esto, es algo que se ‚Äúescapo‚ÄĚ, no por error, sino porque el mismo Ch√°vez lo busc√≥, manifest√°ndose en la abstenci√≥n del voto chavista en diciembre del 2007. [22]

Es aqu√≠ entonces, donde se debe incluir el concepto y los debates que gener√≥ el llamado ‚ÄúSocialismo del Siglo XXI‚ÄĚ, evocado m√°s de una¬† vez por el Comandante nacido en Barinas. Este, tanto en sus discursos como en su accionar ha resignificado la idea de socialismo: la ‚Äúventana t√°ctica‚ÄĚ de las elecciones, los art√≠culos ya mencionados de la constituci√≥n, la creaci√≥n de consejos comunales, las distintas Misiones llevadas a cabo, la ley org√°nica del Poder Popular, su avance en la formaci√≥n pol√≠tica, citando, por ejemplo en congresos adversos a Rosa Luxemburgo, su resistencia al ALCA, su propuesta del ALBA ‚Äďy, hasta con el visto bueno de √©l, la conformaci√≥n del ALBA de los pueblos a lo largo de Nuestra Am√©rica toda, las expropiaciones, los ‚Äúgui√Īos‚ÄĚ para crear empresas bajo control obrero, su constante verborragia sobre el socialismo, y un sinf√≠n de acciones que hablan m√°s que cualquier teor√≠a o discurso, a pesar de su gran capacidad de oratoria. En palabras de Bor√≥n:

¬†‚ÄúLa √ļnica forma, el √ļnico camino que permite salir del neoliberalismo y construir un sistema econ√≥mico, social y pol√≠tico postcapitalista, ll√°menle Socialismo del siglo XXI, Socialismo bolivariano, etc., es creando a partir de las instituciones, de las tradiciones y de la memoria de los pueblos. No hay ninguna otra f√≥rmula alternativa. No se trata de que venga alguien y escriba un modelito y ese modelito se aplique, eso no pasa en la historia.

Lo que pasa es que hay invenciones, y entonces una f√≥rmula que se inventa la tenemos en Venezuela, pero luego Bolivia se inventa otra f√≥rmula que tiene algunos elementos parecidos a los de Venezuela, pero otros¬† muy diferentes. Y luego en Ecuador hay una nueva invenci√≥n permanente de salidas del neoliberalismo. Son todas invenciones y por eso son experimentos que tienen una enorme densidad social, una enorme base social y una gran legitimidad, porque son creaciones originarias. No son copias de nada, simplemente son criaturas originales de los pueblos en un momento determinado de su desarrollo.‚ÄĚ [23]

La pregunta que surge entonces, y reforzando la teor√≠a del Socialismo del Siglo XXI es entonces, si se le puede pedir a un gobierno popular que construya el socialismo. As√≠, desde esta tesitura, se refuerzan los ejes retomados por Bor√≥n, en tanto, con acciones concretas ya enumeradas ‚Äďalgunas- previamente, busca construir un movimiento que supere la figura del presidente mismo, ser para dejar de ser, dejando al gobierno en un segundo plano y subsidiario al movimiento popular emancipatorio, protagonista real de la revoluci√≥n social.

Ahora bien, es cierto que la llamada ‚ÄúRevoluci√≥n Bolivariana‚ÄĚ creo una referencia, casi dependencia con su l√≠der, entonces, ¬Ņes posible seguir en el camino empezado a transitarse hace ya unos a√Īos sin la presencia de Ch√°vez? La respuesta queda a modo de conclusi√≥n.

 

¬∑        Conclusi√≥n

 

 

A modo de conclusión, no me apresuro en mencionar la implicancia directa que tuvo la aplicación de las recetas neoliberales propuestas por el FMI y diversos organismos multilaterales mientras regia el pacto de punto fijo en Venezuela durante la segunda presidencia de Carlos Andrés Pérez.

Es en este sentido, el ‚Äúcaracazo‚ÄĚ una expresi√≥n cabal de la nula representaci√≥n que distintos sectores ten√≠an tanto a nivel pol√≠tico como social, consider√°ndose entonces, el ‚Äúcaracazo‚ÄĚ como el primer sacud√≥n de los oprimidos en busca de representaci√≥n, y para ello, es claro, nuevos actores deb√≠an aparecer y el punto fijo deb√≠a ser desarticulado para lograrlo.

Allí, la figura de Chávez, con un gran apoyo de parte del pueblo emerge como vocera de un nuevo movimiento: la Revolución Bolivariana.

Desde la perspectiva planteada a lo largo del trabajo, se han analizado y descartado los distintos argumentos que hablan del fen√≥meno venezolano como ‚Äúneopopulismo‚ÄĚ e ‚Äúhiperpresidencialismo‚ÄĚ, contraponi√©ndolo con el ya conocido Socialismo del Siglo XXI. Sin embargo, no por eso quedan debates por saldar y preguntas sin responder.

¬ŅPodr√° el pueblo venezolano prescindir de la figura que ha motorizado gran parte de este proceso? ¬ŅEs el pueblo venezolano capaz de hacerlo sin √©l, o por el contrario, se ha formado una dependencia hacia √©l?

Creo que ese es el principal enigma planteado, que solo los hechos, y ninguna teoría puede dar cuenta. Es cierto que este proceso bolivariano esta colmado de contradicciones, entendibles, por gobernar buscando el socialismo, creando consejos comunales y apoyándose en un pueblo que busca que lo sobre pase, e inmerso en un mundo contrario a su ideología. Las contradicciones abundan: por citar un ejemplo actual, puede ser el caso de la extradición de Pérez Becerra al gobierno derechista de Colombia. Tantas más contradicciones hay. Sin embargo, sin contradicciones no se puede avanzar.

As√≠, la perspectiva y apuesta a futuro para seguir investigando, es la mencionada anteriormente: Dentro del Socialismo del Siglo XXI y ese ‚Äúhacer para dejar de ser‚ÄĚ, ¬Ņes posible seguir en el camino empezado a transitarse hace ya unos a√Īos sin la presencia de Ch√°vez?

 

 

Notas



[1]  Gonz√°lez Fuentes, S. (S/D) ‚ÄúDesconfianza pol√≠tica: el colapso del sistema de partidos en Venezuela‚ÄĚ, Unidad de Pol√≠ticas Comparadas (CSIC, Madrid).

[2] Molina, J. (S/D) ‚ÄúEl sistema de partidos venezolano: De la partidocracia al personalismo y la inestabilidad. La des-institucionalizaci√≥n y sus consecuencias‚ÄĚ. Universidad del Zulia / Universidad de Michigan. (p.4)

[3] Ibídem

[4] V√©ase en Murillo, M. (2000) ‚ÄúDel populismo al neoliberalismo: sindicatos y reformas de mercado en Am√©rica Latina‚ÄĚ. En ‚ÄúDesarrollo Econ√≥mico‚ÄĚ, Vol. 40, N¬ļ 158

[6] Bor√≥n, A. (2008) ‚ÄúEstado, Capitalismo y Democracia en Am√©rica Latina‚ÄĚ (P. 20)

[9] Ibídem,  p. 17

[10] Ibídem,  p. 19

[12] Ibídem

[13] Ibídem

[14] Sobre esto, tengo la teor√≠a personal, que todos los neologismos son, o buscan esconder ideolog√≠as y teor√≠as anta√Īo utilizadas que quedaron a una importante distancia de la realidad. Buscan, sin m√°s, en esos aggiornamentos invisibilizar, tapar y no mencionar la ‚Äúlucha de clases‚ÄĚ. No obstante, esta tesis seria digna de otro ensayo en s√≠ mismo, por lo que no me explayar√© sobre la misma.

[16] De hecho, uno de los principales problemas y frenos con los que cuenta la Revolución Bolivariana, es el alto grado de corrupción de funcionarios y burócratas anti-chavistas enquistados dentro del aparato estatal venezolano.

[17] Ibídem

[18] Thwaites Rey, M.(2005) ‚ÄúTecn√≥cratas vs. Punteros‚ÄĚ, en ‚ÄúEntre tecn√≥cratas globalizados y pol√≠ticos clientelistas. Derrotero del ajuste neoliberal en el Estado argentino‚ÄĚ, Ediciones Prometeo (P.104)

[19] Rivas Leone, J. (2002) ‚ÄúTransformaciones y crisis de los partidos pol√≠ticos. La nueva configuraci√≥n del sistema de partidos en Venezuela‚ÄĚ. Universidad de Los Andes, Instituto de Ciencias Pol√≠ticas y Sociales (ICPS), Barcelona (P.16)

[20] ‚ÄúCh√°vez destaca importancia de partido unido en Venezuela‚ÄĚ, Jueves 18 de enero de 2007. V√©ase online en: http://psuv.blogspot.com/2007/01/chvez-destaca-importancia-de-partido.html

[22] Guerrero, M. (S/D) ‚ÄúNuestro mayor triunfo es haber sobrevivido 10 a√Īos‚ÄĚ, v√©ase online en: http://ww
w.lineacapital.com.ar/?noticia=41247

[23] http://www.polietica.com.ve/polietica8/socialismo_siglo_xxi.pdf

 

*Carrera de Ciencia Política (UBA)

 

Bibliografía:

Libros

  • Abal Medina, JM (S/D). ‚ÄúElementos te√≥ricos para el an√°lisis contempor√°neo de los partidos pol√≠ticos: Un reordenamiento del campo sem√°ntico‚ÄĚ, en ‚ÄúEl asedio a la pol√≠tica‚ÄĚ (Abal Medina- Cavarozzi, compiladores).
  • Banco Mundial.(1992) ‚ÄúAm√©rica Latina y el Caribe: Diez a√Īos despu√©s de la crisis de la deuda‚ÄĚ
  • Bor√≥n, A. (2008) ‚ÄúEstado, Capitalismo y Democracia en Am√©rica Latina‚ÄĚ
  • Bor√≥n, A. (2008) ‚ÄúSocialismo del Siglo XXI. ¬ŅHay vida despu√©s del neoliberalismo?‚ÄĚ, Ediciones Luxemburg
  • Castel, R. (S/D) ‚ÄúLa inseguridad social, ¬ŅQu√© es estar protegido?‚ÄĚ, Ediciones Manantial.
  • Gonz√°lez Fuentes, S. (S/D) ‚ÄúDesconfianza pol√≠tica: el colapso del sistema de partidos en Venezuela‚ÄĚ, Unidad de Pol√≠ticas Comparadas (CSIC, Madrid).
  • Maingon, T(S/D). ‚ÄúLa sentencia del desastre‚ÄĚ, en ‚ÄúEl asedio a la pol√≠tica‚ÄĚ (Abal Medina- Cavarozzi, compiladores).
  • Mazzeo, M. (S/D) ‚ÄúVenezuela, ¬Ņla revoluci√≥n por otros medios?‚ÄĚ, textos para la militancia popular, varios autores.
  • Murillo, M. (2000) ‚ÄúDel populismo al neoliberalismo: sindicatos y reformas de mercado en Am√©rica Latina‚ÄĚ. En ‚ÄúDesarrollo Econ√≥mico‚ÄĚ, Vol. 40, N¬ļ 158
  • Ramos Jim√©nez, Alfredo. (S/D) ‚ÄúPartidos y sistemas de partidos en Venezuela‚ÄĚ, en ‚ÄúEl asedio a la pol√≠tica‚ÄĚ (Abal Medina- Cavarozzi, compiladores).
  • Rivas Leone, J. (2002) ‚ÄúTransformaciones y crisis de los partidos pol√≠ticos. La nueva configuraci√≥n del sistema de partidos en Venezuela‚ÄĚ. Universidad de Los Andes, Instituto de Ciencias Pol√≠ticas y Sociales (ICPS), Barcelona
  • Thwaites Rey, M.(2005) ‚ÄúTecn√≥cratas vs. Punteros‚ÄĚ, en ‚ÄúEntre tecn√≥cratas globalizados y pol√≠ticos clientelistas. Derrotero del ajuste neoliberal en el Estado argentino‚ÄĚ, Ediciones Prometeo

 

Libros y p√°ginas consultadas en internet

¬∑         http://www.polietica.com.ve/polietica8/socialismo_siglo_xxi.pdf