Revista de Ciencia PolŪtica
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Revista Nº14 " INSTITUCIONES Y PROCESOS GUBERNAMENTALES X "

 

Resumen:

El presente trabajo intenta clarificar a trav√©s de un recorrido hist√≥rico ‚Äď descriptivo la relaci√≥n de los Sindicatos con los Gobiernos peronistas en nuestro pa√≠s, a fin de poder establecer una correlaci√≥n con la actitud tomada por los gremios bajo la presidencia de Juan Domingo Per√≥n desde 1945 a 1955, y posteriormente en la presidencia de Carlos Sa√ļl Menem como tema central del art√≠culo. La idea principal del mismo, intentar√° demostrar c√≥mo es posible que bajo la aplicaci√≥n de medidas ortodoxas, neoliberales y contrarias no solo a la finalidad de los gremios sino tambi√©n a los trabajadores, √©stos tomaran una actitud pasiva o nula en cuanto a la defensa de los derechos laborales y sociales adquiridos y garantizados en nuestra Constituci√≥n Nacional.

 

Abstract:

This paper attempts to clarify through a historical journey ‚Äď the descriptive relationship with governments Peronist Unions in our country, in order to establish a correlation with the position taken by the unions under the presidency of Juan Domingo Per√≥n from 1945 to 1955, and later the presidency of Carlos Sa√ļl Menem as a central theme of the article. The main idea of it, try to show how it is possible that under the orthodox measures and neoliberal, not only contrary to the purpose of the unions but also the workers, they take a passive or no regard to the defense of labor rights social and purchased and guaranteed by our Constitution.


‚ÄúMenem y la C.G.T., ¬ŅAcuerdos extra ‚Äď institucionales?‚ÄĚ

Por: Facundo López*

 

Introducción

El per√≠odo comprendido por los dos mandatos presidenciales del Dr. Carlos Sa√ļl Menem, estuvieron signados de grandes transformaciones, tanto en el plano econ√≥mico y pol√≠tico, como en el social.

Es por esto que resulta imperioso realizar un análisis esbozando y exponiendo un comentario sobre las relaciones institucionales y extra - institucionales que el Partido Justicialista, comandado durante sus dos presidencias (1989-1995 y 1995-1999) por Carlos Menem junto con los Gremios, para poder comprender el por qué de la pasividad que tuvieron los mismos frente a las medidas implementadas en nuestro país.

El objetivo del presente trabajo consiste en analizar el liderazgo de Carlos Sa√ļl Menem para intentar entender, las razones de la actitud pasiva que tomaron los sindicatos, frente a las pol√≠ticas implementadas en el plano econ√≥mico, pol√≠tico y social.

Hacia finales de la d√©cada de los ¬ī80 y durante toda la d√©cada de los ¬ī90, al observar el fracaso de los modelos desarrollistas implementados en los a√Īos previos en nuestro pa√≠s, Carlos Sa√ļl Menem como Presidente de la Argentina, comenz√≥ a tomar concretas medidas econ√≥micas, pol√≠ticas y sociales de corte neoliberal, con el fin de intentar solucionar los problemas que afectaban a la Rep√ļblica.

Estas medidas, que segu√≠an los lineamientos establecidos en el Consenso de Washington en 1994, se basaban en lo que muchos autores han denominado como ‚Äúajuste estructural‚ÄĚ. Las mismas, propon√≠an la conformaci√≥n de un nuevo modelo cuyas caracter√≠sticas centrales pueden sintetizarse en los siguientes puntos:

 

1)   Redefinici√≥n del papel econ√≥mico del Estado.

2)   Reestructuraci√≥n de los sistemas de protecci√≥n social.

3)   Profunda liberalizaci√≥n de los mercados, incluyendo los de trabajo, as√≠ como una mayor integraci√≥n de los mercados nacionales al mercado internacional.

4)   Limitaci√≥n de la libre circulaci√≥n de personas.

 

Frente a las medidas que se implementaron, es importante tratar de clarificar c√≥mo se dio la relaci√≥n de la sociedad toda, con los pol√≠ticos que lideraban el gobierno para lograr explicar ese ‚Äúpacto‚ÄĚ impl√≠cito entre la sociedad √≠ntegra y el mismo, podr√≠amos generar la siguiente hip√≥tesis:

 

‚ÄúSi las pol√≠ticas implementadas durante el gobierno de Carlos Menem se caracterizaron por su corte neoliberal, y a pesar de no constituir la mejor alternativa para los trabajadores, los sindicatos optaron por una actitud pasiva, entonces fueron los acuerdos extra ‚Äď institucionales los que permitir√≠an el desarrollo de una ¬ībuena relaci√≥n¬ī entre ambos actores pol√≠ticos‚ÄĚ.

 

Marco Teórico:

El trabajo recorrerá exposiciones de varios autores para poder lograr una clara concepción sobre la relación entre el gobierno de Menem, o de él mismo, con los sindicatos.

En primer término y básicamente, recorreré las posturas planteadas en sus textos por Perón, Mustapic y Levitsky quienes marcan el punto de partida sobre cómo se articula el Partido con los gremios o sindicatos.

A su vez, para exponer la relaci√≥n que el gobierno mantuvo con los sindicatos durante las dos presidencias de Carlos Menem, realizar√© un recorrido sobre las transformaciones y las medidas implementadas sobre la sociedad argentina, siguiendo los textos de Murillo, Etchemendy, Botana, Acu√Īa y Gerchunoff y Torre.

Por otro lado, haré mención de algunos lineamientos, siguiendo a los autores Paulón y Armelino, sobre el por qué de la división de la Confederación General del Trabajo y el surgimiento de la Central de Trabajadores Argentinos, la cual se debió a las diferentes posturas sobre las políticas neoliberales aplicadas en la década de los noventa.

Y para concluir con este desarrollo, se intentar√° marcar un camino para demostrar que, de alguna forma, los sindicatos actuaron de manera diferente a su habitual tradici√≥n, cuando una medida pol√≠tica no los beneficiaba, es decir, que intentar√© inducir la respuesta a la pregunta que surge de la hip√≥tesis del trabajo: ¬ŅLa relaci√≥n de Menem con los Sindicatos se encontraba basada en acuerdos extra ‚Äď institucionales?

 

Breve Historia del Partido Justicialista

El Partido Justicialista comienza a gestarse luego de la movilizaci√≥n espont√°nea realizada el 17 de Octubre de 1945 en la Plaza de Mayo, la masa lleg√≥ a la plaza pidiendo por su l√≠der Per√≥n. Con posterioridad a dicho acontecimiento, qued√≥ en evidencia que la salida al Golpe de Estado propiciado en 1943, necesitar√≠a una salida democr√°tica y que el gobierno que asuma mantenga alguna continuidad con el r√©gimen. Por lo que se vio, frente a la movilizaci√≥n espont√°nea reclamando a Juan Domingo Per√≥n, el mismo se convierte, como el √ļnico con posibilidad de obtener el apoyo de una mayor√≠a significativa de la poblaci√≥n.

Para poder presentarse a las elecciones presidenciales, Per√≥n necesitaba conseguir un partido pol√≠tico, es por esto que se decidi√≥ por el Partido Laborista, el cual pose√≠a muchas caracter√≠sticas similares con su correlato en Gran Breta√Īa, adem√°s este le hab√≠a propuesto que sea su candidato a Presidente. Pero es en las elecciones del 24 de Febrero de 1946, donde Per√≥n logra ganar las elecciones, pero no fue solamente con el Partido Laborista, sino que fue a trav√©s de un frente electoral conformado por: el Partido Laborista (el cual era un partido peque√Īo de origen sindical), la Uni√≥n C√≠vica Radical ‚Äď Junta Renovadora (la cual le otorg√≥ el candidato a Vicepresidente, el mismo fue Hortensio Quijano), y por √ļltimo la F.O.R.J.A. (Fuerza de Orientaci√≥n Radical de la Joven Argentina), quien ven√≠a acompa√Īando a Per√≥n desde su participaci√≥n en la Secretar√≠a de Trabajo y Previsi√≥n Social durante el gobierno de Edelmiro Farrel.

Las elecciones se vieron enmarcadas en una disputa entre dos sectores, la Unión Democrática, conformada por la Unión Cívica Radical, el Partido Socialista, el Partido Comunista, el Partido Demócrata Progresista, y contaba con un plus mayor debido al apoyo de la Embajada de los Estados Unidos, bajo su Embajador Spruille Braden, ya que veía en Perón la posibilidad de implantar un régimen totalitario y con posibilidad de acercarlo al comunismo.

Por el otro lado, se encontraba la alianza electoral, mencionada anteriormente, con el Partido Laborista a su cabeza, comandada por el General Juan Domingo Per√≥n. La campa√Īa fue mediatizada a una escala hasta entonces inimaginable, llegando a utilizar al m√°ximo las diferencias entre ambos contrincantes, bajo el lema ‚ÄúBraden o Per√≥n‚ÄĚ. Los resultados fueron impensables para todos, Per√≥n se alz√≥ con la Presidencia obteniendo el 54 % de los votos. Dando una gran sorpresa para todo el pa√≠s, ya que nadie cre√≠a que Per√≥n pueda ganar las elecciones ya que la Uni√≥n Democr√°tica abarcaba a la mayor√≠a del electorado, pero dejaba afuera a un nuevo sector emergente, el obrero industrial, y que se convirti√≥ en mayoritario desde ese momento. A su vez, es necesario destacar claramente que Per√≥n fue apoyado por la Iglesia y el sector militar.

Cuando culminaron las elecciones surgieron los ‚ÄúCentros C√≠vicos Coronel Per√≥n‚ÄĚ, los cuales se encargaron de realizar propaganda sobre los discursos y acciones que llev√≥ adelante Per√≥n. Estos centros c√≠vicos son tan importantes y relevantes, ya que fueron los antecesores de las Unidades B√°sicas, √≥rgano vital del partido.

Al a√Īo siguiente de las elecciones, Per√≥n se vio en la necesidad de crear un partido pol√≠tico propio y nuevo. La idea de la creaci√≥n de √©ste nuevo partido era centrar el poder en la figura de Juan Domingo Per√≥n. Por lo que el 21 de Noviembre de 1946 se fund√≥ el Partido √önico de la Revoluci√≥n, y posteriormente, el 15 de Enero de 1947, se cre√≥ formalmente, lo que hasta hoy conocemos con el nombre de Partido Justicialista. El origen del nombre surgi√≥ de entre los tres pilares fundamentales que mencionaba y que eran las ideas fuerzas de Per√≥n para su acci√≥n de gobierno, los mismos eran: La Justicia Social, la Libertad Econ√≥mica y la Soberan√≠a Pol√≠tica.

El Partido Justicialista, considerado como uno de los partidos modernos de nuestro país, se estructuró de una manera que perdura hasta el día de hoy. Se caracterizó por tener su máxima autoridad representado por el Consejo Nacional Justicialista, el mismo se encuentra compuesto por una presidencia, una vicepresidencia y 20 secretarias.

Por debajo del Consejo Nacional, se encuentran los Consejos Provinciales, correspondiendo uno por cada estado provincial. Luego se sub-divide por departamentos, comandadas por la denominada Junta Municipal, conformada por 10 miembros, y por √ļltimo en el eslab√≥n m√°s bajo de esta cadena se encuentran las unidades b√°sicas. Las mismas se organizan generalmente en cada barrio y son de car√°cter aut√°rquico en lo que respecta al desempe√Īo de sus funciones. Este eslab√≥n adquiere la mayor importancia, a pesar de encontrarse por debajo de toda la estructura partidaria, ya que es el nexo entre las personas y el partido de una forma m√°s directa y participativa. Adem√°s, es el lugar de donde no solo se obtienen los cuadros pol√≠ticos partidarios, sino que tambi√©n los militantes que son la pata fundamental en la estructura partidaria.

 

 

Relación entre el Partido y los Sindicatos

Es necesario mencionar que como el Partido Justicialista se crea en torno de la figura de Perón, la relación de los Sindicatos durante la participación de Perón en política, sea directa o indirectamente, se dio casi exclusivamente con él.

La relaci√≥n comienza gracias al desempe√Īo que llev√≥ acabo en la Secretar√≠a de Trabajo y Previsi√≥n. Per√≥n comenz√≥ a aumentar su popularidad dentro de la clase trabajadora, por lo que es desde esta Secretar√≠a donde comienza a conquistarla, y por sobre todo a forjar una excelente relaci√≥n con los sindicatos. Este es el punto de partida en las relaciones de Per√≥n con los gremios y los trabajadores.

Desde el comienzo, la relación, se mantendrá atada al pragmatismo que Perón poseía con respecto a su desenvolvimiento en la vida cotidiana y política.

La clase obrera mantuvo una muy buena relación con Perón ya que se encargó de escuchar los reclamos y encontrarle una solución a corto plazo. Es notorio realizar una alusión al primer contacto entre Perón y los sindicatos, el mismo se dio en Agosto de 1943 donde se produjo una huelga en los frigoríficos, a causa de la detención del dirigente comunista José Peter. Por ese entonces, Perón solamente era Ministro de Guerra, comenzó las tratativas con el sindicato, las que culminaron con el levantamiento del paro, la libertad de Peter y un aumento salarial. Este gesto fue observado por los obreros con muy buenos ojos, por lo cual puede establecerse que este es el punto de partida de la buena relación entre ambos, relación que se mantuvo durante la primera y segunda presidencia de Perón.

 

Relación de los líderes partidarios con los sindicatos

El 16 de Septiembre de 1955 se produjo la llamada ‚ÄúRevoluci√≥n Libertadora‚ÄĚ, la cual se encarg√≥ de derrocar a Juan Domingo Per√≥n. Dicho golpe, cont√≥ con el apoyo de la ‚ÄúJunta Consultiva Nacional‚ÄĚ, la cual estuvo integrada por casi todos los partidos pol√≠ticos de aqu√©l entonces, entre ellos se encontraban: la Uni√≥n C√≠vica Radical, el Partido Socialista, el Partido Social Dem√≥crata, el Partido Dem√≥crata Cristiano y el Partido Dem√≥crata Progresista. Entre los fundamentos que se dieron para llevar a cabo este nuevo golpe de estado se encontraban: la reforma de la nueva Constituci√≥n en 1949, la futura posible candidatura de Eva Per√≥n como Vicepresidente de la naci√≥n quien fallece en el a√Īo 1953, la censura en los medios y la conflictiva relaci√≥n que tuvo Per√≥n con la Iglesia cat√≥lica.

Una vez asumida en funciones la ‚ÄúRevoluci√≥n Argentina‚ÄĚ decidi√≥ proscribir al entonces Partido Justicialista y la imposibilidad de presentarse a elecciones, no solo de personalidades vinculadas directamente con Per√≥n, as√≠ como tambi√©n la del propio Juan Domingo Per√≥n. Al producirse este hecho y hasta 1973 se produjo un clima de disputas hacia dentro del Partido Justicialista, provocando una divisi√≥n. Por un lado, se encontraban los que estaban a favor de la lucha por el retorno de Per√≥n a la Argentina y que √©l fuese el l√≠der natural del partido y que no cambiasen las estructuras de poder. Mientras que por el otro lado, se encontraba el denominado neo-peronismo, quienes quer√≠an dejar de lado la figura de poder al mando del Partido Justicialista a Juan Domingo Per√≥n, y adem√°s afirmaban que se encontraban en condiciones de ostentar y manejar el poder del partido.

Este fue el √ļnico momento en que la relaci√≥n entre Per√≥n y los sindicatos comenz√≥ a debilitarse, si bien, lo siguieron apoyando, algunos sindicatos dejaron de brindarle su apoyo sobre la conducci√≥n del Partido.

 

Asunci√≥n de Carlos Sa√ļl Menem

Las elecciones del 14 de Mayo de 1989 proclamaron a la f√≥rmula Carlos Sa√ļl Menem ‚Äď Eduardo Duhalde como Presidente y Vicepresidente de la Naci√≥n respectivamente, con el 47,49 % de los votos por sobre la f√≥rmula de la Uni√≥n C√≠vica Radical, compuesta por Eduardo Angeloz ‚Äď Juan Manuel Casella con el 32,45 % de los votos emitidos.

Este resultado es un acontecimiento √ļnico en la historia pol√≠tica Argentina, ya que fue la primera y √ļnica vez que el Presidente triunfador proviene de otro partido que el saliente, podemos decir que se cumpli√≥ el principio b√°sico de alternancia democr√°tica en nuestro pa√≠s.

Carlos Menem bas√≥ toda su campa√Īa electoral en dos ejes centrales de car√°cter netamente peronista, por un lado encontramos ‚ÄúLa Revoluci√≥n Productiva‚ÄĚ, y el ‚ÄúSalariazo‚ÄĚ. Mientras que el primero hizo referencia a la implementaci√≥n de un plan que intentar√≠a a las claras beneficiar a los sectores de producci√≥n primaria; el segundo hizo alusi√≥n al aumento considerable de los salarios reales de los trabajadores.

Menem asumi√≥ la presidencia bajo un contexto de crisis social, fiscal y econ√≥mica muy grave. Esta √ļltima estall√≥ al provocarse la ‚Äúh√≠per-inflaci√≥n‚ÄĚ. Este contexto hizo cambiar dr√°sticamente el rumbo de las pol√≠ticas p√ļblicas en nuestro pa√≠s que dejaron de ser progresistas para convertirse en ortodoxas, y como posteriormente se llamaron, neo-liberales.

Dichas pol√≠ticas de ajuste neo-liberales formuladas por acad√©micos, funcionarios y economistas estadounidenses y miembros del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, se centraron en diez puntos centrales expresados en el ‚ÄúConsenso de Washington‚ÄĚ en el a√Īo 1989, las reformas consistieron en: la disciplina fiscal, re-direccionamiento del gasto p√ļblico estatal centrado en la educaci√≥n, salud y seguridad, la aplicaci√≥n de una reforma impositiva, liberalizaci√≥n de las tasas de inter√©s, fomentar un tipo de cambio competitivo, apertura al mercado internacional, permitir la libre entrada de capitales extranjeros de una forma directa, privatizaci√≥n de las empresas p√ļblicas, desregulaci√≥n del mercado laboral y reforzar la protecci√≥n a la propiedad privada.

 

Comienzo de la relación de Menem y los sindicatos

La acción sindical durante el período 1983-1989 tuvo tres orientaciones básicas: 1) Corporativa: la legalización y la recomposición institucional; 2) Económica: la demanda al estado de incrementos salariales y del mantenimiento de las fuentes de empleo; y 3) Política: el reflotamiento del Partido Justicialista como movimiento aglutinador y el liderazgo de la oposición al gobierno radical.

Al comienzo de su presidencia, la relación de Carlos Menem con los sindicatos era buena, ya que el país pudo superar de a poco la crisis de la híper-inflación, y pudo lograr a través de las medidas implementadas reconstituir el salario real de la clase trabajadora.

Menem, fue visto en un principio, por la totalidad de los gremios, como la persona que pod√≠a solucionar los inconvenientes que sufr√≠an, es por esto que lo apoyaron tanto en la elecci√≥n como en sus primeros a√Īos de gobierno.

Durante toda la d√©cada de los noventa, el sindicalismo sufri√≥ dos transformaciones, por un lado la ruptura del sistema nacional de relaciones laborales y por el otro, la p√©rdida de presencia de los sindicatos en el sistema pol√≠tico. El primero afect√≥ el rol tradicional del sindicalismo como interlocutor del gobierno y los empresarios. En cuanto al segundo cambio, la consolidaci√≥n del sistema de partidos y el cambio de perfil program√°tico del Partido Justicialista fueron despojando al sindicalismo de su car√°cter de ‚Äúcolumna vertebral‚ÄĚ del peronismo, esto es, su desplazamiento en el que hist√≥ricamente pose√≠an de rol pol√≠tico-partidario. Ambos implican transformaciones profundas en el modelo sindical vigente desde 1945.

Siguiendo al autor Etchemendy, queda en claro que el Sindicalismo peronista en nuestro pa√≠s fue parte de la transformaci√≥n neoliberal implantada por Menem a partir del a√Īo 1989. ‚Äú(‚Ķ) Los sindicatos formaron parte del proceso de dise√Īo y formulaci√≥n de la nueva legislaci√≥n laboral, y presionaron para atenuar sus consecuencias sobre el poder organizacional del movimiento sindical. La reforma laboral avanz√≥, pero s√≥lo en aquellas √°reas de legislaci√≥n donde el poder de los sindicatos como organizaci√≥n era menos afectado. (‚Ķ) la CGT respald√≥ el resultado mientras la clase empresaria lo rechazaba. (‚Ķ)‚ÄĚ[1]

Con esto queda evidenciado que a partir de las reformas que se comenzaron a aplicar a comienzos de la década del noventa, la relación iba a tener un vuelco profundo. Es por ello que, a continuación, me centraré en mencionar dichas reformas para luego explicar los cambios de relación entre el Presidente Carlos Menem con las Organizaciones Sindicales.

 

Cambios estructurales, económicos, políticos y sociales en la Nación

Abordar√© este punto tomando como introducci√≥n lo planteado por Armelino en su trabajo, ‚Äú(‚Ķ) la Argentina asisti√≥ en los ¬ī90 a un profundo cambio en la relaci√≥n entre el estado y el mercado, signado por procesos de ajuste econ√≥mico que han incluido la reducci√≥n del gasto p√ļblico y la financiaci√≥n a trav√©s del incremento del endeudamiento externo, la descentralizaci√≥n estatal y la reforma administrativa. El r√©gimen social de acumulaci√≥n se ha caracterizado, desde entonces, por la concentraci√≥n econ√≥mica y significativas tasas de crecimiento, sobre todo las referidas a los a√Īos de la primera gesti√≥n de Menem, junto con una no menos creciente tasa de desempleo, la precarizaci√≥n del empleo y la flexibilizaci√≥n ‚Äďde hecho‚Äď del mercado laboral (‚Ķ)‚ÄĚ[2].

Es importante utilizar la anterior cita, ya que considero que hace una breve descripci√≥n de c√≥mo se desarroll√≥ toda la d√©cada del noventa bajo el gobierno de Menem, para ahora s√≠, poder realizar un breve recorrido sobre aquellas pol√≠ticas p√ļblicas implementadas, para realizar el profundo cambio estructural, econ√≥mico, pol√≠tico y social en nuestro pa√≠s.

Para poder mencionar las pol√≠ticas p√ļblicas desarrolladas durante toda la d√©cada de los noventa seguir√© el recorrido hist√≥rico planteado por Gerchunoff y Torre, ya que considero que realizan un excelente trazado sobre dichas medidas.

En primer lugar, los autores se√Īalan que hubo dos factores centrales por los cuales Menem, a trav√©s de su liderazgo pol√≠tico, realiza las llamadas ‚Äúpol√≠ticas de estabilizaci√≥n‚ÄĚ y las ‚Äúreformas estructurales‚ÄĚ.

El primero de los factores gira en torno al problema de la ‚Äúexplosi√≥n hiperinflacionaria‚ÄĚ que se viv√≠a en nuestro pa√≠s. Mientras que el segundo se mov√≠a en torno a alcanzar una alta credibilidad en el plano pol√≠tico. Estos dos factores fueron acompa√Īados por la sanci√≥n de dos leyes de suma importancia, la ley de Emergencia Econ√≥mica y la ley de Reforma del Estado. ‚Äú(‚Ķ) La primera de ellas asest√≥ de un golpe frontal al coraz√≥n del capitalismo asistido que se desarroll√≥ en la Argentina desde la posguerra al suspender por un plazo de 180 d√≠as ‚Äďque ser√≠a luego renovado indefinidamente‚Äď los reg√≠menes de promoci√≥n industrial, regional y de exportaciones y las preferencias que beneficiaban a las manufacturas nacionales en las compras del estado; tambi√©n se autorizaron los licenciamientos de empleados p√ļblicos y se puso fin a esquemas salariales de privilegio en la administraci√≥n. A su vez, la Reforma del Estado, marc√≥ el comienzo del fin de otro de los pilares del patr√≥n de desarrollo preexistente al fijar el marco normativo para la privatizaci√≥n de gran n√ļmero de empresas p√ļblicas, que inclu√≠an las compa√Ī√≠as de tel√©fono, de aviaci√≥n comercial, los ferrocarriles, los complejos sider√ļrgicos, las rutas y puertos y varias empresas petroqu√≠micas. (‚Ķ)‚ÄĚ[3].

Entonces, gracias al primer √©xito alcanzado por las primeras reformas, qued√≥ demostrado que ‚Äú(‚Ķ) En breve, el paisaje sociopol√≠tico evocado ‚Äďlos efectos de la hiperinflaci√≥n sobre el grado de tolerancia social al ajuste, el descr√©dito de las instituciones econ√≥micas existentes y el liderazgo de Menem sobre el movimiento peronista‚Äď cre√≥ el espacio pol√≠tico para llevar a cabo cambios econ√≥micos que en otras circunstancias hubieran sido dif√≠cilmente factibles (‚Ķ)‚ÄĚ[4].

Dentro de las reformas estructurales encontramos:

¬∑         Las Privatizaciones de las empresas de servicios p√ļblicos, las que a un a√Īo de la asunci√≥n de Menen, casi todas se encontraban en manos de empresas privadas. Dentro de los servicios que se privatizaron encontramos a la telefon√≠a, al gas, la luz, el agua, la empresa Yacimientos Petrol√≠feros Fiscales (Y.P.F.), as√≠ como tambi√©n la creaci√≥n de la Administradora de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP) de car√°cter privado. Con el fin de reducir el d√©ficit fiscal.

¬∑         La Liberalizaci√≥n Comercial, implic√≥ la reducci√≥n de los aranceles y la eliminaci√≥n de gran parte de los instrumentos paraarancelarios (cupos, licencias y prohibiciones de importaci√≥n).

¬∑         La Reforma Tributaria, se realiz√≥ un incremento en las al√≠cuotas del impuesto a los d√©bitos bancarios y del gravamen a la transferencia de divisas a la vez que se mantuvieron las retenciones a las exportaciones de origen agropecuario. El nuevo r√©gimen tributario se bas√≥ en tres pilares: concentraci√≥n de impuestos en la recaudaci√≥n, el I.V.A. y Impuesto a las Ganancias; por otro lado se elimin√≥ total o parcialmente los reg√≠menes especiales de promoci√≥n industrial y regional. Y por √ļltimo, a trav√©s de un intento institucional, la sanci√≥n de una ley, intent√≥ implantar una cultura tributaria en nuestro pa√≠s.

¬∑         El Plan de Convertibilidad, se bas√≥ en la creaci√≥n de una moneda convertible, donde 1 peso fuese igual a 1 d√≥lar.

¬∑         La entrada de capitales extranjeros, fue utilizado para empujar la econom√≠a por un camino de expansi√≥n.

¬∑         La Reforma del sistema de seguridad social, intent√≥ sustituir el antiguo r√©gimen de reparto por un r√©gimen de capitalizaci√≥n obligatorio acompa√Īado por una prestaci√≥n m√≠nima universal.

¬∑         La Reforma Laboral, implic√≥ una desregulaci√≥n del mercado laboral, intentando modificar la negociaci√≥n colectiva, la estructura de sindicatos y el control sobre las obras sociales administradas por los gremios, a trav√©s de las leyes de Accidentes de trabajo y de empleo, tendiendo claramente a disminuir los costos laborales por parte del sector privado.

¬∑         La firma de un Pacto Fiscal, destinado a realizar una nueva distribuci√≥n de los fondos coparticipados.

¬∑         La Reforma de la Constituci√≥n de 1994, con el objetivo central de permitir la reelecci√≥n de Carlos Sa√ļl Menem.

 

Claramente el objetivo de dichas reformas, intentaron y creo que lograron realizar un cambio de 180 grados en todos los aspectos del pa√≠s. En el plano econ√≥mico, se logr√≥ frenar la hiperinflaci√≥n e insertar nuevamente al pa√≠s en los mercados internacionales. En el plano pol√≠tico, se logr√≥ la tan ansiada credibilidad en los funcionarios p√ļblicos, no solo a nivel local, sino que tambi√©n a nivel internacional. Con respecto al plano social, se logr√≥ contentar a la poblaci√≥n con medidas de corte netamente cortoplacistas.

 

Alteraciones en la relación entre Menem y los sindicatos

Fracturas en el Sindicalismo Argentino

Debido a la implementaci√≥n de las pol√≠ticas neoliberales y claramente de corte anti-sindicales provoc√≥ que la Confederaci√≥n del Trabajo en el a√Īo 1989 se fraccione en dos, por un lado se encontraba la C.G.T. San Mart√≠n, liderada por G√ľerino Andreoni, que apoyaba al gobierno menemista y contaba con la bendici√≥n y reconocimiento del gobierno. Mientras que por otro lado encontr√°bamos a la C.G.T. Azopardo, encabezada por Sa√ļl Ubaldini, que era muy confrontativa con el gobierno de Menem y es por esto que se produjo su aislamiento ya que no se encontraba reconocida por el Estado. Seg√ļn Victoria Murillo, ‚Äú(‚Ķ) La CGT se dividi√≥ al principio de la administraci√≥n de Menem creando una situaci√≥n de competencia entre ambas fracciones que debilit√≥ a las organizaciones sindicales frente al Estado e incentiv√≥ la subordinaci√≥n de la CGT reconocida por el Ejecutivo. En 1992, La CGT se unific√≥ frente a la amenaza gubernamental de desregular el sistema de obras sociales. Esta unidad redujo la competencia entre las facciones y, por ende, la capacidad de control estatal (‚Ķ)‚ÄĚ[5].

A su vez, en 1994, se produjo una escisión similar entre el Sindicato de Camioneros y la Unión de Tranviarios Automotor, por lo que se conformó el Movimiento de los Trabajadores Argentinos (MTA). Tanto el MTA, como la CTA, surgida a fines de 1992, impugnaron el modelo que se venía consolidando desde el comienzo de la presidencia de Carlos Menem.

Al momento de la asunci√≥n de Carlos Menem a la presidencia de la Naci√≥n ‚Äú(‚Ķ) signific√≥ un cambio rotundo en las reglas de juego para los actores sociales y pol√≠ticos, tanto respecto de la orientaci√≥n econ√≥mica como social y pol√≠tica que ese gobierno tom√≥, pese al tinte populista propio del peronismo que hab√≠a mostrado durante su campa√Īa electoral (‚Ķ)‚ÄĚ[6].

La CTA estaba compuesta en su formaci√≥n por los dos gremios m√°s perjudicados por la implementaci√≥n de las pol√≠ticas p√ļblicas neoliberales, los cuales son: los estatales (ATE) y los docentes (CTERA), quienes vieron debilitados sus beneficios como consecuencia de la reforma del Estado.

Por lo que a mediados de los a√Īos noventa, queda claramente evidenciado, la transformaci√≥n al interior del movimiento obrero argentino, constituido por tres centrales de trabajadores, con diferentes puntos de vista con respecto a los posicionamientos y estrategias frente a la transformaci√≥n que se estaba llevando a cabo, las mismas eran:

1.    La CGT, quienes ‚Äú(‚Ķ) apoyaron y se beneficiaron con las reformas econ√≥micas, practicaron una suerte de ‚Äúsindicalismo empresario‚ÄĚ y siguen vinculados org√°nicamente al Partido Justicialista (‚Ķ)‚ÄĚ[7].

2.    El MTA, quien ‚Äú(‚Ķ) rechaz√≥ la estrategia mercantilista adoptada por el grueso de la CGT. No obstante las diferencias, esta agrupaci√≥n nunca abandon√≥ definitivamente la central porque el objetivo ha sido siempre que la CGT vuelva a luchar por la recomposici√≥n de la situaci√≥n de sus bases de representaci√≥n (‚Ķ)‚ÄĚ[8].

3.    La CTA, quien ‚Äú(‚Ķ) desde sus comienzos, se caracteriz√≥ por una resistencia al r√©gimen social de acumulaci√≥n consolidado durante los ¬ī90 y por un alejamiento del Partido Justicialista como expresi√≥n pol√≠tica af√≠n al sindicalismo. (‚Ķ)‚ÄĚ[9].

 

Al mencionar a las tres Centrales de Trabajadores, queda en evidencia que ‚Äú(‚Ķ) La autonom√≠a pol√≠tica y la democracia interna ser√°n los pilares de la CTA (‚Ķ)‚ÄĚ[10].

Acuerdo político con los Gremios

Qué acuerdos y cómo fueron realizados

Para poder entender el respaldo que le otorg√≥ el sector sindical a las pol√≠ticas p√ļblicas implementadas bajo el gobierno de Carlos Menem, no debemos dejar de mencionar el rol fundamental que jugaron los ‚Äúacuerdos extra ‚Äď institucionales‚ÄĚ, o como lo menciona la autora Murillo ‚Äúbeneficios suplementarios‚ÄĚ. En efecto, los mismos comenzaron a realizarse a trav√©s del Programa de Propiedad Privada, iniciado en 1989 y potenciado luego de 1991, acompa√Īado al proceso de privatizaci√≥n de las empresas p√ļblicas, donde el gobierno le dio a los ‚Äúgremios amigos‚ÄĚ la posibilidad de actuar como ‚Äúsindicatos empresarios‚ÄĚ a partir del manejo de un m√≠nimo porcentaje de las acciones de las empresas privatizadas. Los gremios que se vieron m√°s beneficiados con dicho programa, fueron los Telef√≥nicos, los Petroleros y Luz y Fuerza.

De todas formas, con la aplicación de dicho programa no alcanzó para lograr el apoyo de los gremios restantes, por lo que el gobierno realizó una intervención al Organismo Regulador de los Fondos de las Obras Sociales, colocando en su cabeza a dirigentes provenientes de los gremios, Mecánico, Textil, Ferroviarios, de la Construcción y el de Empleados de Comercio.

Bas√°ndome, en todo lo expresado anteriormente, me encuentro en la posibilidad de se√Īalar que los gremios que fueron beneficiados, son los que m√°s afiliados pose√≠an en todo el pa√≠s. A su vez, todos estos puestos otorgados, le generaban a los gremios, o en el mejor de los casos, a los Secretarios Generales, ganancias en demas√≠a.

Por otro lado, es importante se√Īalar que recibi√≥ el apoyo de la Uni√≥n del Personal Civil de la Naci√≥n (UPCN), dirigido por Andr√©s Rodr√≠guez, quien tambi√©n respald√≥ la transformaci√≥n econ√≥mica, pol√≠tica, sindical y social planteada por Menem, ya que fue un coautor del proyecto de negociaci√≥n colectiva por empresa. Medida tan importante porque facultaba a los gremios para realizar reuniones directas con los empresarios para resolver los conflictos sociales.

Uno de los ‚Äúacuerdos extra ‚Äď institucionales‚ÄĚ, considero que fue la promesa por parte del gobierno de Menem de licuarle las deudas que pose√≠an los gremios, medida central que permitir√≠a a los gremios arrancar desde cero y obtener excesivas ganancias a trav√©s del Plan Convertibilidad, ya que se pod√≠a negociar indemnizaciones de hasta tres salarios promedio m√°s horas extras, primas y premios como ‚Äútopes‚ÄĚ para los trabajadores.

A cambio de esto, Menem pidió que se apruebe el Proyecto de Ley de los topes indemnizatorios y las leyes de flexibilización laboral. En este contexto, los sindicalistas cercanos al régimen aprobaron dichas medidas.

Durante el a√Īo 1993, luego de la privatizaci√≥n de Y.P.F., los gremios, no solo se beneficiaron por tener un Director que les garantiz√≥ el control financiero del 10 % de los activos de la empresa a los empleados, sino que adem√°s obtuvieron una cuota que tuvo como destino la construcci√≥n de viviendas a trav√©s del Fondo Nacional de Viviendas (FONAVI).

Cada vez que Menem necesit√≥ del apoyo de los diputados sindicales para votar por una ley con la que no estaban de acuerdo, el realizaba amenazas de denunciar los enriquecimientos il√≠citos que los l√≠deres sindicales hab√≠an obtenido, por lo que no les quedaba otra soluci√≥n m√°s que acompa√Īar las medidas impulsadas por el gobierno.

Otro de los casos paradigm√°ticos, fueron el paso al sector privado de los aportes jubilatorios, pasando a las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP), a trav√©s de dicha medida, nuevamente qued√≥ evidenciado que el gobierno de Menem realiz√≥ ‚Äúacuerdos extra ‚Äď institucionales‚ÄĚ como intercambio de algunos factores. Para ejemplificarlo, nombrar√© en forma esquem√°tica algunas AFJP y con qu√© sindicatos se encontraban relacionados.

¬∑         Claridad AFJP S.A.

-       Federaci√≥n Trabajadores Sanidad Argentina.

-       UOCRA.

¬∑         FUTURA AFJP S.A.

-       Federaci√≥n Argentina de Trabajadores Luz y Fuerza.

-       Federaci√≥n Nacional Trabajadores de Obras Sanitarias.

-       Sindicato del Seguro de la Rep√ļblica Argentina.

-       Sindicato √önico de Trabajadores del Estado de la Ciudad de Buenos Aires ‚Äď SUTECBA.

¬∑         SAN JOS√Č AFJP S.A.

-       Uni√≥n Trabajadores Gastron√≥micos de la Rep√ļblica Argentina.

-       Mutual de Docentes y No Docentes Argentinos.

-       Uni√≥n Trabajadores Entidades Deportivas y Civiles.

-       Federaci√≥n Argentina de Trabajadores de Industrias Qu√≠micas y Petroqu√≠micas.

-       Federaci√≥n Argentina de Trabajadores de Seguridad P√ļblica.

-       Sindicato de Obreros Mar√≠timos Unidos.

-       Sindicato de Obreros de la Industria del Vino y Afines.

-       Sindicato Argentino de Trabajadores de la Industria Fideera.

-       Uni√≥n de Trabajadores del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados.

-       Uni√≥n Personal de F√°brica de Pintura y Afines.

¬∑         UNIDOS AFJP S.A.

-       Asociaci√≥n de Trabajadores de la Industria Lechera R.A.

¬∑         PREVISOL

-       Federaci√≥n Argentina de Trabajadores de Edificios de Renta Horizontal (FATERyH).

-        Sindicato √önico de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal (SUTERH).[11]

 

Conclusiones

Desde los or√≠genes, el Movimiento Peronista y los partidos pol√≠ticos creados a tal fin, estuvieron fuertemente ligados al Movimiento Obrero Sindical, tal es as√≠ que se constituy√≥ como su ‚Äúcolumna vertebral‚ÄĚ. Esto se debi√≥ a que durante las presidencias de Juan Domingo Per√≥n hubo una fuerte intervenci√≥n del Estado en la econom√≠a, y adem√°s vino acompa√Īado de un fuerte gasto p√ļblico, lo que permiti√≥ poder otorgar a los trabajadores sindicalizados beneficios sociales que jam√°s hab√≠an recibido, como viviendas, salud, educaci√≥n, aumentos salariales, aguinaldos, vacaciones pagas, entre otros.

Al momento de la asunci√≥n presidencial de Carlos Sa√ļl Menem en 1989, se produjo un vuelco de 180 grados a la hora de implementar pol√≠ticas p√ļblicas. A pesar de prometer en la campa√Īa electoral llevar a cabo la ‚ÄúRevoluci√≥n Productiva‚ÄĚ y el ‚ÄúSalariazo‚ÄĚ, una vez asumido no las cumpli√≥ y comenz√≥ a implementar pol√≠ticas de corte neoliberal, medidas claramente anti-obreras.

A largo plazo, notamos que la implementación de las políticas neoliberales de apertura económica, privatizaciones y flexibilización laboral, trajeron aparejadas un incremento del desempleo y la precariedad laboral que mermó los ingresos materiales y sustanciales del sindicalismo.

Es por esto, que a pesar de implementar este tipo de medidas, que le permitieron a los grandes grupos econ√≥micos consolidar y aumentar su poder√≠o, Menem se vio respaldado por los gremios y los sectores m√°s perjudicados. Es por esto que arribamos a la pregunta de ¬ŅC√≥mo es posible que aplicando las medidas que aplic√≥ los gremios lo apoyaron? La respuesta no fue f√°cil de rastrear o indicar, pero puedo llegar a visualizar que Menem utiliz√≥ ‚Äúacuerdos extra ‚Äď institucionales‚ÄĚ para poder contar con el visto bueno de los gremios, para de esta manera, poder ejecutar las reformas estructurales, tanto en el plano pol√≠tico, como en el econ√≥mico y social.

Dichos acuerdos se focalizaron en el plano de pagos, ‚Äúincentivos selectivos‚ÄĚ, a cambio del voto favorable de los diputados y senadores allegados al sindicalismo.

Se les otorg√≥ beneficios, no solo en listas para cargos legislativos, cargos en el Poder Ejecutivo, sino que tambi√©n se les permiti√≥ forjar un poder econ√≥mico y pol√≠tico, bajo el manejo y el aumento de capital por parte de la participaci√≥n en las empresas, antes p√ļblicas. Esta fue la forma de acallar a un sector tan combativo.

 

Bibliografía Consultada:

 

Libros:

¬∑         77¬į Conferencia de la O.I.T. en Ginebra (1990) ‚Äď Presidente: Alberto Jorge Triaca.

¬∑         Buchrucker, Cristian (1987): ‚ÄúNacionalismo y Peronismo‚ÄĚ, Editorial Sudamericana.

¬∑         Levitsky, Steven (2001): ‚ÄúUna ‚ÄúDes-Organizaci√≥n Organizada‚ÄĚ: organizaci√≥n informal y persistencia de estructuras partidarias locales en el peronismo argentino‚ÄĚ.

¬∑         Per√≥n, Juan Domingo (2005): ‚ÄúManual de Conducci√≥n Pol√≠tica‚ÄĚ C.S. Ediciones.

¬∑         Saborido, Jorge (2002): ‚ÄúConsideraciones sobre el Estado de Bienestar‚ÄĚ, Editorial Biblos.

 

Artículos:

¬∑         Armelino, Mart√≠n (2004): ‚ÄúAlgunos aspectos de la acci√≥n colectiva y la protesta de la C.T.A. y el M.T.A.‚ÄĚ en Revista de Estudios sobre el Cambio Social, a√Īo IV, n√ļmero 15. (http://lavboratorio.fsoc.uba.ar/textos/15_4.htm).

¬∑         Acu√Īa, Carlos H. (1995): ‚ÄúPol√≠tica y Econom√≠a en la Argentina de los Noventa (O por qu√© el futuro ya no es lo que sol√≠a ser)‚ÄĚ en Revista de Ciencias Sociales Am√©rica Latina Hoy, Segunda √Čpoca, N¬į 11-12.

¬∑         Botana, Natalio R. (1994): ‚ÄúLas transformaciones institucionales en los a√Īos del menemismo‚ÄĚ en Revista Sociedad de la Facultad de Ciencias Sociales (U.B.A.).

¬∑         Etchemendy, Sebasti√°n (2004): ‚ÄúRepresi√≥n, exclusi√≥n: relaciones gobierno-sindicatos y modelos de reforma laboral en econom√≠as liberalizadas‚ÄĚ en Revista SAAP, Volumen 2, N¬į 1.

¬∑         Gerchunoff, Pablo y Torre, Juan Carlos (1996): ‚ÄúLa pol√≠tica de liberalizaci√≥n econ√≥mica en la administraci√≥n de Menem‚ÄĚ en Revista de Desarrollo Econ√≥mico, volumen 36, N¬į 143.

¬∑         Murillo, M. Victoria (1996): ‚ÄúLos sindicatos frente a la reforma del Estado en Argentina y M√©xico‚ÄĚ en Sociedad N¬į 8, 147-166.

¬∑         Murillo, M. Victoria (1997): ‚ÄúLa adaptaci√≥n del sindicalismo argentino a las reformas del mercado en la primera presidencia de Menem‚ÄĚ en Revista de Desarrollo Econ√≥mico, volumen 37, N¬į147.

¬∑         Murillo, M. Victoria (2000): ‚ÄúDel populismo al neoliberalismo: Sindicatos y Reformas del Mercado en Am√©rica Latina‚ÄĚ en Revista de Desarrollo Econ√≥mico, volumen 40, N¬į 158.

¬∑         Mustapic, Ana Mar√≠a: ‚ÄúDel Partido Peronista al Partido Justicialista. Las transformaciones de un partido carism√°tico‚ÄĚ CONICET/UTDT.

¬∑         Mustapic, Ana Mar√≠a (2000): ‚Äú‚ÄúOficialistas y Diputados‚ÄĚ: Las relaciones ejecutivo ‚Äď legislativo en la Argentina‚ÄĚ en Revista de Desarrollo Econ√≥mico, volumen 39, N¬į 156.

Papers:

¬∑         Fair, Hern√°n (2008): ‚ÄúEl Plan Convertibilidad y el sindicalismo durante la primera presidencia de Menem‚ÄĚ.

¬∑         Paul√≥n, Vittorio: ‚ÄúAlgunas reflexiones sobre la Central de Trabajadores Argentinos‚ÄĚ.

¬∑         Viale Linares, Francisco (2009): ‚ÄúReformas del Estado en Argentina: el Rol de los Sindicatos‚ÄĚ.

WWW:

¬∑            http://unionportodos.org/secciones/view.php
?bn=congreso_memoriadegestion&key=1225487235



* Universidad de Buenos Aires, Facultad de Ciencias Sociales, Ciencia Política

[1] Sebasti√°n Etchemendy (2004): ‚ÄúRepresi√≥n, exclusi√≥n e inclusi√≥n: relaciones gobierno-sindicatos y modelos de reforma laboral en econom√≠as liberalizadas‚ÄĚ, Revista SAAP, Vol. 2, N¬į 1, (P. 156)

[2] Mart√≠n Armelino (2004): ‚ÄúAlgunos aspectos de la acci√≥n colectiva y la protesta en la CTA y el MTA‚Ä̬ł Revista de Estudios Sobre Cambio Social, Buenos Aires, (p. 1)

[3] Pablo Gerchunoff y Juan Carlos Torre (1996): ‚ÄúLa Pol√≠tica de Liberalizaci√≥n Econ√≥mica en la Administraci√≥n de Menem‚ÄĚ , en Revista de Desarrollo Econ√≥mico, N¬į 143, Vol. 36, (P.736).

[4] Pablo Gerchunoff y Juan Carlos Torre (1996): ibíd. (P.739).

[5] Victoria Murillo (1996): ‚ÄúLos sindicatos frente a la reforma del Estado en Argentina y M√©xico‚ÄĚ, en Sociedad, N¬į 8. (P. 156)

[6] Marcelo Armelino (2004): ‚ÄúAlgunos aspectos de la acci√≥n colectiva y la protesta en la CTA y el MTA‚Ä̬ł Revista de Estudios Sobre Cambio Social, Buenos Aires, (p. 2)

[7] Marcelo Armelino (2004): ‚ÄúAlgunos aspectos de la acci√≥n colectiva y la protesta en la CTA y el MTA‚Ä̬ł Revista de Estudios Sobre Cambio Social, Buenos Aires, (p. 3)

[8] Marcelo Armelino (2004): ibíd.

[9] Marcelo Armelino (2004): ibíd.

[10] Vittorio Paul√≥n: ‚ÄúAlgunas reflexiones sobre la Central de los Trabajadores Argentinos‚ÄĚ, Buenos Aires, (p. 4)